Desde Ollantay hasta Ollanta Humala
LAS REBELIONES Y LOS GOLPES MILITARES EN EL PERÚ
El Perú siempre ha sido un país de rebeliones, revueltas, revoluciones, alzamientos, asonadas y golpes de Estado. Particularmente el sur del país tiene una larga y arraigada cultura de la revuelta, desde Ollantay hasta el teniente-coronel Ollanta Humala, cientos de páginas se podrían escribir sobre ellas. Podemos decir con cierto orgullo que, al menos en golpes, somos los primeros.
En estas tierras han habido, hay y con seguridad, habrán siempre "salvadores de la patria" que no dudarán en recurrir a la fueza para derrocar a un tirano o para hacerse de todo el poder.
Aquí les ofrecemos apenas un pequeño resumen de las rebeliones y los golpes militares más conocidos.
Una Rebelión por amorSe dice que el Capitán Ollanta (u Ollantay) fue el primer insubordinado conocido en el Perú. Ollanta estaba enamorado de Cusi-Coyllur, hija del Inca Pachacútec. Ollanta pidió la mano de la princesa al Emperador, pero éste se la niega, entonces el novio se subleva y se encierra en una fortaleza. La princesa da a luz a una niña -hija de Ollanta- y el Inca Pachacútec muere de indignación y de vergüenza. El príncipe heredero se venga sitiando a Ollanta y encerrando a su hermana en una cárcel. Esta rebelión "por amor" naturalemnte, es un hecho ficticio surgido de la mente de un literato anómino. Como veremos a continuación, las rebeliones verdaderas en el Perú, siempre han tenido un único objetivo: el poder. |
Los orejones se rebelan contra el IncaAños más tarde, Huayna Cápac, lleva al Imperio Inca a su máxima expansión, pero decide trasladar el centro del poder desde Cusco hacia Tumipampa, en el actual Ecuador. Ante esta situación, los "orejones" o nobles incas, se rebelan y se proclaman "defensores del Sol". El Inca tuvo que ceder, promete regresar al Cusco y aprovecha para repartir nuevos beneficios entre los nobles cusqueños. La historia de las prebendas en el Perú es más antigua de lo que se cree. |
Atahualpa se alza contra Huáscar
Huayna Cápac regresaba al Cusco, enfermó de viruela y murió en el camino. La enfermedad y la muerte también alcanzaron al hijo designado para sucederle: Ninan Cuyuchi. Esto causó gran confusión sobre quién debería suceder a Huayna Cápac, pero finalmente todos coincidieron que debería ser Huáscar, por ser el príncipe co-reinante de Ninan Cuyuchi. |
La rebelión de Almagro contra Pizarro
Pero los españoles no pusieron fin a las rebeliones en el Perú, por el contrario, las sublevaciones fueron frecuentes. Parte de los conquistadores se insobordinaron en la Isla del Gallo contra Pizarro, pero más importante fue la guerra iniciada por Almagro. El Rey Carlos V le había dado a Francisco Pizarro la Gobernación del Perú y a Diego de Almagro la Gobernación del sur de Chile. La conquista de Chile fue un fracaso, el territorio era pobre y la lucha con los araucanos no tenía cuando acabar. Almagro enfrentaba la insubordinación de su propia tropa y decidió reclamar algo a lo que consideraba que tenía justo derecho: la rica ciudad del Cusco. Así se inicia una guerra civil, Almagro capturó la antigua capital Inca, apresó a Hernando Pizarro, hermano del Gobernador. Hubo un arbitraje y el fallo fue a favor de Pizarro. |
Las rebeliones indígenas
Si bien los conquistadores no enfrentaron una gran oposición en el Perú, los indígenas mantuvieron un proceso de resistencia que se inició con Manco y los Incas de Vilcamba y se intensificó en el siglo XVIII con Juan Santos Atahualpa y José Gabriel Condorcanqui: Túpac Amaru II. |
53 gobiernos en 24 años
La rebelión de los peruanos fue fundamental en la Independencia. En el proceso independentista, hubo participación indígena, también de sectores urbano marginales, de capas medias provincianas, y mestizos y criollos de poca fortuna. Hubo guerrillas y montoneras que apoyaron a San Martín y Bolívar, y su accionar se prolongó hasta la batalla de Ayacucho. |
La rebelión de los hermanos Gutiérrez
En 1872 el presidente José Balta nombró como ministro de guerra a Tomás Gutiérrez. El Perú se encontraba en ese momento en un proceso de transición, Manuel Pardo era el presidente electo que asumiría el mando el 28 de julio de ese año. Sin embargo, el 22 de julio Tomás Gutiérrez, junto con sus hermanos Silvestre, Marceliano y Marcelino (todos coroneles) realizan un golpe militar, capturan a Balta y le dan muerte. El pueblo peruano, fatigado por la agobiante crisis económica y los cuartelazos, decide no apoyar la efímera dictadura de los hermanos Gutiérrez. Se inicia una reacción popular contra los insurrectos. Los hermanos Tomás, Silvestre y Marceliano Gutiérrez fueron muertos y colgados de las torres de la catedral de Lima. |
Las rebeliones de Cáceres
Durante la ocupación chilena, el caudillo Andrés Avelino Cáceres organizó la resistencia en la sierra central entre 1881 a 1883. Cáceres participó de varias rebeliones e insurrecciones, combatió a Manuel Ignacio Vivanco (1844), apoyó a Ramón Castilla (1855-1862), combatió al gobierno de Juan Antonio Pezet (1863-1865). Apoyó el levantamiento de Mariano Ignacio Prado (1865-1868). Combatió a Nicolás de Piérola (1879-1881) y a Miguel Iglesias (1883-1886). |
El triste fin de Leguía
El siglo XX trajo enormes cambios al país, pero las conspiraciones y rebeliones siguieron siendo las mismas. Hasta la clásica violación de la Constitución continuó siendo una norma. Durante el oncenio del presidente Augusto B. Leguía, la Carta Magna redactada por él, fue violada por él mismo y por el fiel oficialismo de aquella época. |
El "macho" Sánchez Cerro
Como ha sido frecuente en la historia peruana, la revolución de Sánchez Cerro se originó en el sur del país, en Arequipa. De orígen humilde y rasgos indígenas, Luis Miguel Sánchez Cerro era el típico militar "macho" latinoamericano. Participó del golpe contra Billinghurst en 1914, se alzó en armas contra Leguía en 1922 y estuvo preso en la isla de Taquile, en Puno. |
Las rebeliones del Apra
El Apra también estuvo por detrás de otra rebelión. En 1948, durante el gobierno de José Luis Bustamante y Rivero los apristas realizaron una férrea oposición desde el Congreso, el país vivía una crisis social que desembocó en la sublevación que tenía por objetivo tomar el poder y deshacerse de los mandos castrenses. El 3 de octubre de 1948, el Real Felipe fue atacado por mar y tierra, pero los apristas no consiguieron el respaldo popular y Haya de la Torre tuvo que refugiarse en la embajada de Colombia. Bustamante y Rivero no duraría mucho tiempo. El 27 de octubre de 1948, otra vez Arequipa se levantó contra el gobierno constitucional, y el Gral Manuel A. Odría dirigió un golpe que derrocó al presidente, al cual se le acusó de fomentar la anarquía. |
Odría, su golpe y su "Montesinos"
Odría convocó a elecciones para legitimarse, pero participó solo, mandó a la cárcel al otro candidato, el general Ernesto Montagne. Por entonces surge una nueva rebelión en Arequipa, comandada por la Liga Democrática, se levantaron barricadas y hubo varios muertos. En este clima, Odría, que era candidato único, se eligió "presidente constitucional", el 28 de julio de 1950. |
El golpe luego del fraude
En las elecciones de 1962 Haya de la Torre quedó en primer lugar, Belaúnde Terry en segundo y Odría en tercero, pero no hubo un ganador con mayoría absoluta, el Congreso debía elegir al nuevo presidente. Era vox populi que había habido fraude. Las Fuerzas Armadas exigieron que se anularan los comicios y como el poder electoral se negó, sobrevino un nuevo golpe de Estado que convocó a nuevas elecciones donde ganó Fernando Belaúnde Terry. |
Las rebeliones de los años 60
Los años 60 fueron plagados de rebeliones y de movimientos guerrilleros inspirados por el éxito de la revolución cubana. Hugo Blanco y Luis de la Puente Uceda fueron los más famosos líderes revolucionarios. Se realizaba la toma de pueblos, haciendas y puestos militares con el fin de ganar adeptos. Pero a la población no le interesaba la ideología que predicaban y no los respaldó. |
El Gobierno Revolucionario de las FFAA
El gobierno de Velasco nacionalizó los recursos, reformó el agro, la educación, expropió las empresas, los bancos y los medios de comunicación. El autoritarismo campeaba y la radicalización de los bandos opuestos era evidente. |
El "relevo institucional"
Morales Bermúdez estuvo cinco años en el poder y durante su gobierno continuaron confiscados los diarios y canales de televisión. También siguieron los encarcelamientos y las deportaciones de los críticos al gobierno. Fue entonces que se engendran las rebeliones y el terrorismo que sacudirían al país durante los años 80 e inicios de los 90. El alzamiento de dos grupos armados que sembrarían el caos y la muerte en el país y que dejarían un saldo de más de 25 mil muertos (70 mil según la Comisión de la Verdad instaurada en 2001). |
El Autogolpe de Fujimori
En 1990, en medio de la hiper-inflación y la violencia terrorista, Alberto Fujimori llegó al poder sin ningún apoyo de los partidos políticos tradicionales y tuvo que enfrentar una fuerte oposición en el Parlamento. Fujimori acusaba al Congreso de ser "paquidérmico" y el Congreso a Fujimori de tener actitudes "totalitarias". |
Montesinos y su intento de tomar el poder
En el año 2000 se hicieron evidentes las fraudulentas manipulaciones del asesor presidencial Vladimiro Montesinos, el cual controlaba casi todas las instituciones del Estado, sobre todo, las Fuerzas Armadas. Tras exhibirse un vídeo donde Montesinos sobornaba a un congresista, Fujimori destituyó a Montesinos y anunció que acortaría su tercer mandato. |
Cuando los humalas eran buenos
Mientras Fujimori y Montesinos se peleaban, en Moquegua surgió una rebelión periférica liderada por el teniente-coronel Ollanta Humala y su hermano, el militar retirado, Antauro Humala secundados por 50 soldados. |
Cuando los humalas se hicieron malos
En el año 2001 asumió el gobierno del Perú el economista Alejandro Toledo. Desde sus inicios, su gobierno fue duramente criticado por Antauro Humala, que consideraba a Toledo "la cabeza de un gobierno corrupto y vendido a capitales extranjeros, sobre todo chilenos". |
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continuará... |