Lima, dic. 31 (ANDINA).- El Poder Judicial notificó al ex ministro del Interior del régimen fujimorista, Walter Chacón, sobre la revocatoria de arresto domiciliario por la comparecencia restringida, tras siete años de estar privado de su libertad, sin sentencia.
La notificación de libertad, resuelta en última instancia por la Cuarta Sala Anticorrupción, fue entregada en la víspera a Chacón Málaga por intermedio de la Defensoría del Pueblo.
La sustentación del tribunal obedece a los casi siete años que el general en situación de retiro ha estado privado de su libertad, cuatro años en una cárcel y tres en su casa, sin haber sido sentenciado.
En contra de Chacón Málaga pesaba una orden de detención domiciliaria dictada por el Quinto Juzgado Anticorrupción por los delitos de malversación de fondos, peculado y asociación ilícita para delinquir, en el juicio que se le sigue por presuntamente haber apoyado a cambio de dinero la ilegal tercera elección del entonces presidente Alberto Fujimori.
El ex ministro fujimorista, quien aún afronta dos procesos penales por su presunta intervención irregular durante el gobierno de Alberto Fujimori, descartó que vaya a evadir la justicia.

El ex presidente Alberto Fujimori aseguró este viernes que cuando asumió la presidencia en 1990, el Perú "era el caos total, la inviabilidad" y que su gobierno implementó una política para derrotar a los subversivos, con la orden de respetar los derechos humanos.
"Por eso digo, yo salvé al Perú", enfatizó Fujimori ante al tribunal que lo juzga por supuestas violaciones a los derechos humanos.
El ex gobernante declaró también, que su entonces asesor Vladimiro Montesinos cumplió un papel muy importante en la estrategia de inteligencia para combatir a los grupos terroristas.
Fujimori dijo que "Montesinos era una persona importante en el Servicio de Inteligencia Nacional y en los planes de inteligencia" y aseguró que no le encargó un despacho ministerial porque "no veía a Montesinos con cara para ser ministro".
El ex mandatario también dijo que tomó la decisión de dar el golpe de Estado de 1992 porque la situación política de nuestro país "no daba para más y se necesitaba de una solución radical".
Reiteró, además, que nunca ordenó el secuestro y la detención de personajes opositores a su régimen.