
El ex presidente Alberto Fujimori aseguró este viernes que cuando asumió la presidencia en 1990, el Perú "era el caos total, la inviabilidad" y que su gobierno implementó una política para derrotar a los subversivos, con la orden de respetar los derechos humanos.
"Por eso digo, yo salvé al Perú", enfatizó Fujimori ante al tribunal que lo juzga por supuestas violaciones a los derechos humanos.
El ex gobernante declaró también, que su entonces asesor Vladimiro Montesinos cumplió un papel muy importante en la estrategia de inteligencia para combatir a los grupos terroristas.
Fujimori dijo que "Montesinos era una persona importante en el Servicio de Inteligencia Nacional y en los planes de inteligencia" y aseguró que no le encargó un despacho ministerial porque "no veía a Montesinos con cara para ser ministro".
El ex mandatario también dijo que tomó la decisión de dar el golpe de Estado de 1992 porque la situación política de nuestro país "no daba para más y se necesitaba de una solución radical".
Reiteró, además, que nunca ordenó el secuestro y la detención de personajes opositores a su régimen.

El presidente Alan García calificó de "exageración judicial" el pedido de arresto de la justicia italiana del ex dictador Francisco Morales Bermúdez (1975-1980), quien es acusado de apoyar un plan represivo que terminó con la desaparición de 25 italianos en una operación coordinada por gobiernos latinoamericanos hace tres décadas.
García aseguró que no autorizaría la extradición del ex presidente e hizo una cerrada defensa de Morales Bermúdez, quien devolvió el poder a los civiles en 1980, tras cinco años de gobierno de facto.
El ex presidente figura en una lista de 146 personas, que incluye ciudadanos brasileños, peruanos, uruguayos, argentinos, paraguayos, chilenos y bolivianos, para quienes una juez romana pidió orden de detención por su participación en la represión coordinada, posteriormente conocida como "Plan Cóndor."
"En el mundo estamos cayendo en una especie de exageraciones judiciales en cuanto a esas órdenes" de detención con fines de extradición por los casos de derechos humanos, dijo a periodistas el mandatario.
"El ex presidente Morales Bermúdez es una personalidad muy respetable a la cual todos debemos honra y honor. En esos años cumplió su compromiso de devolver el Perú a la democracia", destacó García.
El caso que involucra a los militares peruanos se refiere a tres argentinos de ascendencia italiana que -en la versión oficial- fueron arrestados en Lima en 1980 y luego deportados por no tener documentación.
El caso aparece en un libro del periodista Ricardo Uceda, donde testigos señalan que estas tres personas -María Inés Raverta, Julio César Ramírez y Noemí Gianotti de Molfino- fueron secuestradas y llevadas hasta la frontera con Bolivia donde fueron entregadas a militares argentinos.
Según los testigos, el secuestro se debió a que formaban parte de un supuesto plan de la agrupación Montoneros para asesinar al dictador argentino Rafael Videla en una visita que haría a Lima en junio de ese año.
Morales Bermúdez, de 86 años, sucedió en el poder al general Juan Velazco Alvarado quien, tras dar un golpe de estado en 1968, depuso al presidente democrático Fernando Belaunde e inició el llamado "Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas."
Sin embargo, durante su gestión, Morales Bermúdez inició el proceso de retorno a la democracia al convocar a una asamblea constituyente civil, que promulgó la Constitución Política de 1979 y realizó elecciones presidenciales en 1980, en las que resultó elegido el derrocado Belaunde.