HOY, 27 de Mayo de 2012



    Susan Hoefken rindió manifestación policial por más de tres horas en La Molin

    Empresaria es acusada de inventar denuncia sobre robo de pulmón para vender más entradas

    Lima, oct. 26 (ANDINA).- Luego de rendir su manifestación policial por más de tres horas, la empresaria Susan Hoefken, acusada de haber afectado la imagen del país con el supuesto robo del pulmón de una exposición, abandonó esta mañana la sede de la Dirección de Investigación Criminal del distrito de La Molina.

    "No puede declarar más porque la Policía me ha dicho que el tema ha quedado reservado", indicó Hoefken a su salida de la sede policial, a donde llegó, acompañada de su abogado, a las 08.15 horas, pese a que había sido citada a las 09.00 horas.

    La empresaria se retiró a las 11.37 horas y, en las breves declaraciones que brindó a la prensa, reiteró que se encuentra muy dolida por toda esta situación y pidió comprensión a la ciudadanía.

    A la manifestación policial, que fue seguida por una gran cantidad de periodistas que la esperaban afuera, también asistió la fiscal Milagros Mora, de la segunda fiscalía mixta de La Molina.

    Tras su salida, la prensa siguió al vehículo que la transportaba hasta la zona de La Planicie, donde ingresó a una vivienda que sería de algún familiar o de un amigo.

    Anoche, en un programa de televisión, Hoefken, insistió en que el pulmón de la exposición "El Cuerpo Humano: real y fascinante" sí fue robado y rechazó que se le abra un proceso judicial en base a solo dos correos electrónicos.

    “Todo es mentira. El pulmón fue robado, es un hecho, yo no lo escondí. Me parece increíble que me hayan condenado basados en un correo sin siquiera haberme escuchado”, dijo en el programa “Punto Final”.

    La empresaria, de 32 años de edad, dijo que ha recibido amenazas telefónicas por lo que ha decidido esconderse y remarcó que no sale a la calle porque tiene miedo a que la apedreen.

    “Estoy escondiéndome porque temo por mi seguridad”, anotó, al tiempo de asegurar que ya pidió el reporte de sus llamadas para demostrar que efectivamente quien hurtó el órgano la llamó a su celular.