HOY, 27 de Mayo de 2012



    Jueza ordenó detención de Alberto Pizango y cuatro dirigentes de Aidesep

    Como presuntos autores del delito contra la tranquilidad pública, apología a la sedición y motín

    Lima, jul. 06 (ANDINA).- La jueza del 37º Juzgado Penal de Lima, Carmen Cecilia Arauco Benavente, abrió instrucción con mandato de detención contra el ex presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Amazonía (Aidesep), Segundo Alberto Pizango Chota, y cuatro dirigentes de esta organización.

    Los otros cuatro dirigentes son Marcial Mudarra Taki, Saúl Puerta Peña, Cervando Puerta Peña y Teresita Irene Antaza López.

    El Poder Judicial informó que también se ofició a la Policía Nacional para la inmediata ubicación y captura de Pizango y de estos cuatro dirigentes de la citada organización.

    La medida se dictó debido a que se les imputa ser presuntos autores del delito contra la tranquilidad pública (delito contra la paz pública), apología respecto a los delitos de sedición y motín en agravio del Estado.

    Del mismo modo, la jueza ofició a la Dirección de Migraciones, para el conocimiento judicial, si alguno de los encausados abandonó el país a efectos de gestionar la extradición correspondiente.

    La resolución de la doctora Arauco Benavente también traba embargo preventivo sobre los bienes de los procesados a fin de cubrir el monto de la posible reparación civil que pudiera devenir.

    A Pizango Chota y a los dirigentes de Aidesep se les imputa haber hecho apología a la sedición y motín, ensalzando a adoptar conductas violentas y radicalizando su protesta, durante la conferencia de prensa realizada el 15 de mayo en el local de su institución.

    La resolución judicial señala que el ex líder de Aidesep presenta como sustento de defensa, el haber actuado al amparo del derecho de insurgencia, “situación que deberá ser contrastada en la investigación judicial”.

    Pizango se encuentra actualmente en Nicaragua, país que le otorgó asilo político luego de otorgarle refugio en su sede diplomática de Lima, tras los sucesos de Bagua, donde 23 policías y 10 nativos perdieron la vida.