
Lima, feb. 25 (ANDINA).- El Perú hizo oficial hoy su reconocimiento a la independencia de Kosovo en una comunicación enviada por el presidente Alan García Pérez a su homólogo de ese país, Fatmir Sejdiu, en la cual lo felicitó por el paso trascendental dado por el pueblo kosovar.
El vicecanciller peruano, Gonzalo Gutiérrez, indicó que este reconocimiento no genera precedente que pueda ser invocado en el caso de otros países.
En declaraciones a la prensa, tras sostener una reunión sobre este tema con el presidente García, manifestó que el Perú espera que este reconocimiento no tenga ninguna repercusión en las relaciones exteriores del país.
“Mantenemos una estrecha y cordial relación con Serbia”, añadió.
Recalcó que Perú aprecia la relación de larga data que tiene con Serbia y recordó que en el norte de nuestro país opera la empresa serbia Energoprojekt, cuyo trabajo es muy apreciado por los peruanos.
“Creemos que al reconocer al Kosovo, estamos reconociendo una realidad de la política internacional que era inevitable así como lo han hecho muchos países de la Unión Europea, pero en ningún momento limita nuestra muy estrecha y afectuosa relación con Serbia, país que tenemos un tradición de larga data”, agregó.
En la comunicación enviada se señala que el Perú continuará haciendo los esfuerzos para que el proceso ya iniciado se lleve a cabo con total apego y respeto a las normas y procedimientos del Derecho internacional consagrados en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas.
De igual manera, formula votos por el bienestar del nuevo Estado de Kosovo.
En otro momento, el vicanciller sostuvo que el Comité Ejecutivo de Alto Nivel del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (Apec) adoptará en los próximos dos o tres días "la decisión final" sobre si Cusco será sede o no de dicha cumbre internacional.
Subrayó que dentro del programa de trabajo del APEC se tienen contemplado 12 reuniones a lo largo del año en el Cusco.

La que fuera provincia serbia de Kosovo accedió ayer de forma unilateral a la independencia entre el rechazo de Serbia y su gran aliado, Rusia, y los llamamientos a la prudencia de buena parte de la comunidad internacional.
El presidente kosovar, Fatmir Sejdiu, dijo a la prensa en Pristina que "ahora que se proclamó la independencia, tengo el honor de invitar a todos los países del mundo a establecer relaciones diplomáticas normales con nosotros".
Por su parte, el presidente del Parlamento kosovar, Jakup Krasniqi, dijo que "se está cambiado la historia de los Balcanes y el mapa de Europa" y calificó la independencia de Kosovo como "punto de inflexión" para la región.
El primer ministro, Hashim Thaçí, quien leyó en el Parlamento la declaración de independencia, aseguró que el nuevo Estado, la República Democrática de Kosovo, va a respetar los derechos de las minorías y subrayó que "desde hoy Kosovo será un Estado democrático y multiétnico".
Así, el sueño -o la pesadilla- de la "Gran Serbia" perdió la sexta provincia de la antigua Yugoslavia. Dos años después de la muerte del líder serbio Slobodan Milosevic, apenas queda nada de aquel país, pues Kosovo ha seguido el camino que ya recorriesen desde 1991 Eslovenia, Croacia, Macedonia, Bosnia y Montenegro.
La barbarie vivida por albano-kosovares y serbios en la región ha acabado con la escisión de Belgrado. Las negociaciones con Serbia sobre el estatus de Kosovo "han terminado", dijo Thací, para recordar que nunca hubo un atisbo de entendimiento.
Los festejos, que largaron por anticipado el sábado, llegaron a su clímax con fuegos artificiales y tiros al aire en Pristina. En la tarde ondeaba en las calles la nueva bandera del flamante Estado, de color azul con el mapa de Kosovo y seis estrellas.
Pero en Belgrado, la capital de Serbia, donde las autoridades se apresuraron a desconocer la resolución, se registró disturbios al anochecer que provocaron heridos.
Rechazo
"Kosovo es serbia, y siempre será así", declaró, por contra, el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, quien arremetió contra "la política destructiva, inmoral y brutal" de Estados Unidos, al que acusó de haber llevado a la declaración de lo que denominó un "Estado falso".
Kostunica dijo que la Unión Europea (UE) "bajó la cabeza" ante "la humillación" estadounidense, "y por eso será responsable de todas las consecuencias" de la independencia de Kosovo en el orden internacional.
A su vez, el presidente serbio, Boris Tadic, que tenía previsto viajar ayer a Nueva York para asistir a una sesión del Consejo de Seguridad, también afirmó que su país no reconocerá nunca la independencia de Kosovo y aseguró que las reacciones de Serbia serán pacíficas, diplomáticas y jurídicas.
"Serbia superará esta situación con calma, con dignidad y de forma civilizada. Serbia no recurrirá a la violencia y ése es el único enfoque que puede proporcionarnos que prosigamos la lucha legítima para la preservación de la integridad del país", indicó Tadic al dirigirse a los ciudadanos serbios por televisión.
Rusia, por su parte, calificó de "acto ilegítimo" la proclamación unilateral de independencia por parte de las autoridades de Kosovo y describió como "constructiva" la actitud de Serbia.
"Desde el punto de vista del derecho internacional, la declaración, de facto unilateral, de la independencia de Kosovo, es un acto ilegítimo", aseguró Dmitri Peskov, portavoz adjunto del Kremlin, citado por las agencias rusas.
Por el contrario, en Albania, unida a Kosovo por estrechos vínculos étnicos y políticos, las reacciones han sido de gran satisfacción ante la declaración de independencia.
El primer ministro albanés, Sali Berisha, felicitó a los albano-kosovares por la proclamación de la independencia y destacó que se trata del momento más solemne de la nación albanesa.
"Vivimos como albaneses el momento más solemne de la nación, su verdadero nacimiento", afirmó el Jefe de Gobierno albanés en un discurso televisado.
Reacción mixta y prudente
A la declaración de ayer siguieron las reacciones de la comunidad internacional que fueron mixtas y prudentes.
El jefe de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Javier Solana, instó a todas las partes en Kosovo a actuar "con calma" y de manera "responsable" y manifestó su convicción de que los líderes kosovares "estarán a la altura de sus responsabilidades en este momento crucial". La postura de la UE se dará a conocer hoy de manera oficial tras el Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores, que se reúne en Bruselas.
El presidente de EEUU (el principal impulsor de la independencia de Kosovo), George W. Bush, aseguró en Tanzania (una de las etapas de su actual gira africana) que Washington cooperará con sus aliados para evitar la violencia en la zona.
Los líderes de los serbios de Bosnia condenaron la proclamación de independencia de Kosovo, mientras que en Macedonia, el Gobierno anunció que coordinará su postura con la Unión Europea y la OTAN.
Algunos gobiernos de la UE se pronunciaron en la línea de pedir la máxima contención tanto a los kosovares como a los serbios. Según el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, la estabilidad de los Balcanes debe tener prioridad.
Su colega francés, Bernard Kouchner, deseó "buena suerte" a kosovares y serbios, a los que se dirigió para sugerirles que "no hay que tomar las cosas de forma trágica".
Eslovaquia y Rumania, contrarias a la independencia, han advertido de que ven en este proceso "un precedente peligroso", y así lo defenderán hoy en Bruselas.
España, que no ha reaccionado por el momento, es el único de los "cinco grandes" de la UE que está también en contra de la declaración de independencia, dado su carácter unilateral.
Los otros cuatro grandes estados europeos, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania, tienen previsto coordinar su reconocimiento al nuevo Estado tras la reunión de hoy.
Los nuevos símbolos
Después de adoptar la declaración unilateral de independencia, el Parlamento de Kosovo aprobó ayer los símbolos del nuevo Estado.
La bandera del país será de fondo azul oscuro con el mapa de Kosovo en color amarillo, con seis estrellas blancas alrededor.
Similar será el escudo nacional, que estará representado por un mapa de Kosovo de color dorado bajo fondo azul y las seis estrellas blancas.
Los 109 diputados presentes en la sesión extraordinaria de la Asamblea procedieron uno por uno para rubricar con su firma las históricas decisiones tomadas ayer sobre la escisión de Serbia.
Los nuevos símbolos estatales de Kosovo fueron elegidos por una comisión, tras recibir más de 1.500 diseños propuestos y presentados en los últimos meses.
Sin embargo, la bandera nacional, por la que los albano-kosovares lucharon durante el último siglo, sigue siendo la albanesa, de color rojo con el águila bicéfala negra.
Lo que todavía queda por aprobar es un himno nacional, por lo que hoy la Orquesta Filarmónica de Kosovo interpretará en su lugar en las festividades oficiales el Himno Europeo, la "Oda a la Alegría" de Beethoven.
Además, todavía queda por adoptar una nueva Constitución, que sustituya el actual marco constitucional, derivado de la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada en 1999 tras la intervención de la OTAN.
CONSEJO DE LA ONU ESTÁ DIVIDIDO
El Consejo de Seguridad de la ONU, profundamente dividido sobre los próximos pasos a dar tras la declaración unilateral de independencia de Kosovo, concluyó su reunión de ayer, pedida de emergencia por Rusia, sin una posición consensuada y a la espera de lo que hoy decidan los ministros de Asuntos Exteriores de la UE.
"Las diferencias de opinión conocidas siguen siendo las mismas", señaló el presidente de turno del Consejo, el embajador de Panamá, Ricardo Alberto Arias, al término de una reunión cuyo inicio se pospuso por un par de horas por falta de intérpretes.
Los 15 miembros del Consejo, máximo órgano de decisiones de Naciones Unidas, están muy divididos respecto al futuro de Kosovo, pues mientras Estados Unidos, Reino Unido y Francia apoyan la decisión unilateral de Kosovo, Rusia se opone.
HAY DESACUERDO SOBRE RESOLUCIÓN
El desacuerdo entre los miembros del Consejo de la ONU se basa en la interpretación legal de una de sus resoluciones, la 1.244, adoptada en 1999, que recoge el plan de paz internacional para Kosovo y garantiza a Serbia la soberanía y la integridad territorial.
"No hay base legal para la declaración independiente unilateral" realizada por Kosovo, afirmó el embajador de Rusia, Vitaly Churkin, que señaló que la 1.244 no deja espacio para esa interpretación.
En velada acusación a EEUU y a algunos miembros de la Unión Europea (UE), Churkin aseguró que Moscú "no comparte la idea de que la ley internacional se puede manipular".
Agregó que el anuncio de Pristina "debería ser desestimado" y considerar esa declaración como "nula e inválida".
Para defender esa posición intervendrá hoy ante el Consejo el presidente de Serbia, Boris Tadic, quien ha solicitado ser escuchado por el máximo órgano de decisiones de Naciones Unidas en una reunión que comenzará a partir de las 17:00 GMT.
MIEDO A QUE SE DESATE LA VIOLENCIA
Corresponsales señalan, según la BBC, que es muy posible que se desate la violencia entre los serbios y los albaneses de Kosovo.
El teniente general Xavier de Marnhac, comandante francés de las fuerzas de paz de la OTAN, dijo que sus tropas reaccionarán de inmediato ante cualquier provocación, ya sea de los albaneses o de los serbios que viven en la provincia.
El corresponsal de la BBC en Mitrovica, Nick Thorpe, dice que la Policía local y de la ONU, así como las tropas de la OTAN, mantienen una gran presencia en la provincia a fin de asegurarse de que ningún ciudadano de Kosovo tenga nada que temer.
Se teme que cualquier incidente puede hacer saltar por los aires el polvorín.
"Serbios y albaneses discrepan en muchas cosas, pero si hay algo en lo que coinciden es en la necesidad de paz", señala, sin embargo, Jeta Xharra, periodista del "think tank Balkan Investigating Network". "Es el remate final de las guerras de la antigua Yugoslavia".