Santiago, 29 Noviembre 2008, (AFP).— Chile manifestó su indignación con Perú y consideró inoportuna la próxima visita del ministro de Defensa peruano a Santiago por no destituir al comandante general del Ejército, que dio unas declaraciones en que dijo que chilenos que entren en Perú saldrán muertos.
El gobierno chileno calificó de "no oportuna" la visita a Chile del ministro de Defensa de Perú, Antero Flores Aráoz, quien estaba invitado a una exposición naval la próxima semana, según dijo el vocero del gobierno chileno, Francisco Vidal.
"El gobierno de Chile no estima oportuna la visita a nuestro país del ministro de Defensa del Perú, prevista en razón de la Exponaval a la que había sido invitado", anunció el portavoz en referencia a una fricción entre los dos países por la declaración anti-chilena del jefe del Ejército peruano, Edwin Donayre.
El martes medios chilenos divulgaron un video de 2006, subido al sitio web de Youtube, en que Donayre señala que "nosotros no vamos a dejar pasar (...) a nuestro vecino país del sur, y he dado la consigna acá de que chileno que entra ya no sale. O sale en cajón (muerto). Y si no hay suficientes cajones saldrán en bolsas plásticas".
El presidente peruano, Alan García, llamó de inmediato a su homóloga chilena Michelle Bachelet para disculparse, y el gobierno de Santiago dio por superado el incidente, pero un aparente malentendido volvió a enturbiar la relación.
El gobierno de Chile considera que Donayre debe ser retirado del servicio de inmediato, y la promesa que García le hizo a Bachelet del pronto relevo del general aparentemente se refiere a que éste pasa a retiro el 5 de diciembre, como está anunciado desde hace meses.
Según Vidal, "la historia y la tradición de Chile es siempre mantener y perseverar en las mejores relaciones entre países y pueblos con historia común, pero hay situaciones en que hay que decir no, como es a raíz de las declaraciones del general peruano".
"El gobierno de la presidenta Bachelet reitera que ellas son inapropiadas, ofensivas e inamistosas", insistió el portavoz.
Más temprano el canciller chileno, Alejandro Foxley, había señalado que "estamos a la espera de que el Gobierno del Perú cumpla con lo que dijo de que este general va a ser retirado como comandante en jefe del Ejército".
"El presidente Alan García señaló que este general se iba a retiro, porque lo que había hecho era inaceptable. La presidenta aceptó las explicaciones en el entendido de que este señor se iba del Ejército del Perú y estamos a la espera de que eso ocurra", explicó el canciller.
En una reacción desde Lima, el ministro Flores Aráoz respondió que las decisiones las toma el presidente García "no presionado por nadie", mientras el canciller peruano, José García Belaunde, lamentó que su colega chileno "dramatice en exceso una situación generada por las muy desafortunadas expresiones personales (de Donayre), formuladas en el marco de una reunión privada".
Tras la declaración de Vidal el canciller peruano señaló que desde temprano se había tomado la decisión de que Flores Aráoz no viaje a Santiago para evitar que se presentaran manifestaciones antiperuanas en territorio chileno y por que no se consideraba oportuno en las actuales circunstancias.
El general Donayre, causante de esta tormenta diplomática se disculpó por sus declaraciones a través de una rueda de prensa la noche del jueves.