HOY, 27 de Mayo de 2012



    Miles de fieles participan hoy en fiesta central de la cruz de Motupe

    Venerada Cruz de Motupe recibe la visita de miles de fieles. Cardenal Cipriani: pueblo peruano se siente orgulloso de su fe y velará por cruz de Motupe

    Motupe, ago. 05 (ANDINA). Con una misa oficiada por el cardenal Juan Luis Cipriani se inicia hoy las actividades centrales por la festividad de la cruz de Motupe, en Lambayeque, que congrega a miles de fieles de diversos puntos de Perú y otros países, informaron fuentes locales.

    Francisco Falla, presidente de la Hermandad de la Santísima Cruz de Chalpón de Motupe, señaló que la misa de fiesta será a las 11:00 horas en el frontis del templo San Julián, donde se instalará un estrado para la ocasión.

    Dijo que participarán unos 60 párrocos de la Diócesis de Chiclayo y miles de devotos que llegaron al distrito lambayecano para participar en la festividad religiosa.

    "Nuestro sagrado madero estará acompañado de las siete imágenes y cruces religiosas que llegaron al distrito lambayecano para participar en el acto de desagravio de la cruz que fue robada y seccionada en cinco partes", declaró.

    Al concluir la homilía, la cruz de Motupe retornará a su capilla, ubicada a escasos metros del templo San Julián, donde será venerada por los devotos.

    La cruz saldrá en procesión a las 19:00 horas y recorrerá las calles San Julián, Túpac Amaru, Primavera y San José hasta llegar a su capilla.

    A su paso recibirá el saludo de diversas instituciones públicas y privadas, así como de los barrios organizados.

    Mañana sábado habrá una misa a las 11:00 horas, en el frontis del templo San Julián.

    Desde las 19:00 horas, el sagrado madero hará un nuevo recorrido procesional que abarcará las arterías San Julián, San José, Los Ángeles, Emilio Niño y Atahualpa.

    La seguridad durante la festividad de la cruz de Motupe está a cargo de casi cien efectivos de la Policía Nacional que permanecen en el distrito desde el último lunes.

     

    Cardenal Cipriani: pueblo peruano se siente orgulloso de su fe y velará por cruz de Motupe

    Motupe, ago. 05 (ANDINA). Ante miles de fieles que llegaron a Motupe para venerar al sagrado madero, el cardenal Juan Luis Cipriani afirmó hoy que el pueblo peruano se siente orgulloso de su fe católico y no permitirá que nadie le vuelva a hacer daño a la cruz de Chalpón.

    Durante la misa que ofició en la plazuela del distrito lambayecano de Motupe por la festividad del madero se preguntó "¿cómo es posible que alguien se atreva a profanar la veneración que todo un pueblo tiene a la cruz?".

    Una vez más condenó el robo de la cruz de Motupe, registrado en julio, porque no sólo dañó al sagrado madero, sino que "afectó los corazones del pueblo peruano".

    Sostuvo que el madero es un símbolo que une y que brilla en el corazón de todos los peruanos. "Nunca más permitiremos que alguien le haga daño a la cruz", aseveró.

    El cardenal instó a la población a mantener y acrecentar la fe en la cruz de Motupe.

    En la misa de fiesta participó el obispo de Chiclayo, Jesús Moliné Labarta, y 60 párrocos de la Diócesis de Chiclayo, así como miles de devotos de diversos puntos de Perú y de otros países.

    En el oficio religioso estuvieron presente, por primera vez, siete imágenes religiosas de Lambayeque que fueron traídas para participar en el acto de desagravio a la cruz de Motupe.

    Se trata del Señor Cautivo de Monsefú, el Cristo de Pedregal, la Virgen Purísima de Túcume, el Cristo Yacente de Chiclayo, la Cruz de Palo Blanco, la Cruz de Chalpón de Olmos y la Cruz de Yanahuanca.

    La cruz de Motupe fue bajada del estrado y en breves minutos será trasladada a su capilla para que siga siendo venerada por los fieles.

    Desde las 19:00 horas hará un nuevo recorrido procesional que abarcará las arterias San Julián, Túpac Amaru, Primavera y San José.

    A su paso recibirá el saludo de instituciones públicas y privadas, así como de barrios organizados.

    Los restauradores de la cruz de Motupe recibieron un diploma de manos del párroco del templo San Julián, Germán Mesta, por su labor que le devolvió el resplandor al objeto religioso.