HOY, 27 de Mayo de 2012



    Muere a los 79 años mítica actriz Elizabeth Taylor

    Admirada por su belleza sin igual, era la última diosa viviente del cine de los años dorados. Caprichosa, excéntrica, glamorosa, solidaria, nació para ser estrella

    Los Ángeles, mar. 23 (ANDINA). La actriz británica, Elizabeth Taylor, falleció este miércoles a los 79 años de edad luego de ser tratada por síntomas de insuficiencia cardíaca congestiva en el hospital Cedars-Sinai Medical Cente, en Los Ángeles, informó la cadena estadounidense CNN.

    La actriz ganadora de dos Oscar, por ¿Quién teme a Virginia Woolf? y Una mujer marcada en 1961, recibía en la habitación del hospital a amigos y familiares y desde allí también siguió los Premios de la Academia y celebró su cumpleaños el mes pasado.

    Taylor fue operada de un tumor en el cerebro en 1997 y en 2006 negó en televisión que sufriera la enfermedad de Alzheimer. Pese a realizar pocas apariciones públicas, la actriz fue una de las pocas estrellas en asistir al funeral de su amigo y cantante Michael Jackson en septiembre de 2009.

    Elizabeth Taylor: Una vida intensa y glamorosa marcada por la soledad

    Los Angeles, mar. 23 (ANDINA). Era la última diosa viviente del cine. Caprichosa, excéntrica, glamorosa, solidaria, Elizabeth Taylor nació para ser la estrella de los años dorados y con esa estela perduró a lo largo de sus 79 años, en los que fue adorada, envidiada también, pero sobre todo admirada por su belleza sin igual, sus más de 50 películas, sus ocho maridos y esas apariciones estelares en las que se la vio aún en sus momentos más difíciles.

    La actriz de los ojos violeta, considerada una de las últimas leyendas de Hollywood, fue famosa desde niña. A los 7 años filmó Hombre y ratón; a los 10 ya era estrella de la Metro Goldwyn Mayer (MGM) gracias a la célebre perrita Lassie; luego con Mujercitas (1950), El padre de la novia (1950), Ivanhoe, (1952). Pero fue su personaje como Leslie Benedict en Gigante (1956) el que la catapultó.

    Allí también conoció a uno de sus mejores amigos: Rock Hudson, cuya muerte años después, por sida, la impulsó a luchar desmedidamente contra la enfermedad.

    Tenía 17 años cuando ya era una de las chicas más solicitadas por los directores para sus películas y a los 22 era considerada uno de los rostros más bellos del cine.

    Famosa también por su trabajo en La gata sobre el tejado de zinc (1950), junto a los otros ojos de Hollywood: Paul Newman; pero fue con Cleopatra que se convirtió en la primera actriz en ganar un millón de dólares.

    Cleopatra (1963) le presentó a su gran amor, el actor Richard Burton. Ambos casados, se enamoraron y escribieron una de las historias de amor más pasionales del cine, pues hasta el Vaticano protestó por el adulterio. Finalmente se casaron y divorciaron dos veces.

    Con Richard Burton protagonizó ¿Quién teme a Virginia Woolf? (1966), con la que obtuvo su segundo Oscar, el primero fue con Una mujer marcada (1960); y posteriormente trabajó, entre otros títulos, en La fierecilla domada (1967) y Reflejos en un ojo dorado (1967).

    Es conocida su tormentosa vida sentimental, marcada, según sus biógrafos, por la soledad. En total se casó ocho veces. Cuando Taylor tenía 31 años convirtió a Burton en su quinto esposo y, después de su sonado divorcio, en el sexto.

    En la década de 1970 empezó su declive profesional y en el decenio de 1980 se involucró totalmente en proyectos benéficos.

    Filmó su última película en 1994 con Los Picapiedra. Después, la reina Isabel de Inglaterra la nombró Dama del Imperio Británico (2000).

    En estos últimos años estuvo en silla de ruedas, negándose a padecer más operaciones quirúrgicas (en 1997 fue intervenida de un tumor cerebral y en 2009 le colocaron válvulas coronarias) y enfrentándose a la enfermedad y la muerte con valentía.

    Llevaba dos meses internada en el hospital Cedars Sinaí de Los Ángeles –donde falleció su amor platónico Michael Jackson–, a causa de la insuficiencia cardiaca congestiva que le había sido diagnosticada en 2004.

    Hasta el final fue la gran dama del cine que quiso ser desde pequeña y que desde hoy brilla en el firmamento. Así la recordarán por siempre sus dolientes admiradores.