La Leyenda Negra del Caucho
Carlos Dávila Herrera
Antropólogo
Una historia alucinante que por lo común se ha tratado de modo parcial e interesadamente, pero que es necesario recordar siempre.
Virtualmente toda la bibliografía acerca de la extracción del caucho en la Amazonía Peruana se refiere también a la cruel explotación de los indígenas. Pero todos los caucheros que durante tres décadas disfrutaron de inmensas fortunas no fueron los únicos responsables del trabajo esclavizado de millares de indígenas. La pregunta es quién financió todo el sistema extractivo y comercial, quien se benefició de ello y finalmente obtuvo el monopolio del comercio del caucho natural amazónico.
La respuesta es el capitalismo inglés, pues financistas y gobierno actuaron coordinadamente. El proceso de financiación del caucho se inició antes de 1885 y consistía en la creación de empresas con socios y capitales ingleses (incluyendo a The Peruvian Amazon Corp. del cauchero peruano Julio César Arana). Las empresas inglesas abrieron cartas financieras en los bancos para los "barones" del caucho y éstos "habilitaban" a los patrones y extractores a cambio del caucho cada vez con mayor demanda por el desarrollo de la industria automotriz.
El financiamiento era inmenso e inacabable a condición de maximizar la exportación y sin importar los medios y las formas de la extracción. Los relatos de crímenes y torturas son numerosos, tantos como los ocurridos en el Congo Belga (hoy Zaire) cuya denuncia escandalizó a la Sociedad Antiesclavista de Londres y que se reiteró en el Putumayo responsabilizando exclusivamente a Julio C. Arana pero no a los socios financistas de The Peruvian Amazon quienes mas bien retiraron sus capitales dejando en quiebra a la Peruvian Amazon.
La extracción del caucho sudamericano no habría sido posible sin el financiamiento inglés, por tanto fueron responsables también de las formas atroces de la extracción en la Amazonía. Algo similar había ocurrido anteriormente en el Congo Belga (hoy Zaire) donde el cónsul Roger Cassement denunció el genocidio ante la Sociedad Antiesclavista de Londres.
Pero incluso en 1885 el gobierno inglés encomendó a un espía de apellido Wickam el robo de semillas en Brasil, las cuales llevó de contrabando a Londres y pasando por el famoso invernadero Kew Garden se llevaron millares de plantones a las colonias inglesas en Asia, el crecimiento y producción de la plantaciones asiáticas demoraría 15 años.
Hacia 1912 ya estaba por entrar en producción el caucho de las colonias del sudeste asiático y coincidentemente Colombia incentivaba sus demandas al Perú, para avanzar sus fronteras hasta el Putumayo, entonces se inicia en Iquitos una campaña periodística de denuncia de crímenes y atrocidades en el Putumayo, acusándose como responsable al entonces poderoso magnate JC Arana. La Sociedad Antiesclavista encargó al cónsul en Pará, Brasil, Roger Cassement, viajar al Putumayo y elaborar un informe, que resultó lapidario para la Peruvian Amazon y a lo cual se añade la campaña de la revista inglesa Truck contra JC Arana.
La consecuencia inmediata fue la ruina total de la Peruvian Amazon y el retiro de JC Arana del río Putumayo, en 1914 se produce el enfrentamiento de La Pedrera entre Perú y Colombia. Al año siguiente Inglaterra lanza al mercado el caucho de sus colonias asiáticas, inmediatamente suspenden toda compra de caucho sudamericano arruinando total y definitivamente a todos los caucheros. Los bancos ingleses congelaron todas las cuentas de los barones del caucho y seguidamente embargaron todas sus propiedades.
La bancarrota del caucho fue total, pero JC Arana sobrevivió a la bancarrota, fue Alcalde de Iquitos y uno de los 7 únicos Senadores loretanos, que se opusieron a la aprobación en el Parlamento del Tratado Salomón-Lozano con el cual Augusto B. Leguía entregó a Colombia el río Putumayo. Los ingleses monopolizaron y dominaron el mercado mundial de caucho natural.
JC Arana murió en Lima en 1952. |